Versión deluxe


Fue extraño. La mayoría de los clientes solicitan reproducciones originales. Éste no fue el caso. Esta pareja decidió que era más atractivo contar con una caricatura digital que pudieran usar en distintas aplicaciones. Me agradó la idea y me divertí haciendo esta imagen.


Acción



No sé cuánto me lleve subir la próxima caricatura de alguien famoso. Pero no importa. Actualmente estoy dando clase en la Universidad y seguimos trabajando con Caricartoon. Repartimos caricaturas a toda la República y ya llegamos a Mérida, Chiapas, D.F. y Veracruz. Esperamos pronto llegar más lejos. Adicionalmente, mi novia y yo hemos invertido en una isla dentro de una plaza muy concurrida de Villahermosa. Fue una inversión fuerte pero afortunadamente la vamos a recuperar y nos significa un excelente medio para publicitar nuestro proyecto. Es muy hermoso compartir hasta el trabajo con tu pareja. Y la verdad es que nos hemos complementado muy bien. A veces yo me desespero, pero ella me conoce muy bien y ya sabe como ponerme de vuelta en mis cabales. En fin, les muestro un poco de lo que hemos estado haciendo.


Muchísimas caricaturas se han hecho en vivo de muy diversas especies de personajes.






Sin ella no me habría atrevido a realizar este proyecto. Ella arma productos, diseña las aplicaciones y demás elementos, administra los recursos, promueve la información y lleva control de nuestras páginas de facebook. En fin, qué bonita es. Ella dice que es mi empleada y yo digo que soy su esclavo. já.


Esta es la que denominamos versión Deluxe. Es la más elaborada de todas. Cuesta $900 pesos una persona y $1500 por dos.


Otra Deluxe.

último Cácaro

La de agosto




Después de cuatro años de publicar ininterrumpidamente a este personaje en Cinepremiere de editorial Premiere, han decidido que va a ser otra persona quien lo dibuje. ¿La razón? Que me deben $4, 000 pesos. De hecho eran $8,000, porque no me pagaban desde el año pasado, pero me dieron la mitad porque les comenté que si no me pagaban ya no podía seguir haciéndolo. Esta semana me escribieron para que les hiciera la colaboración y como siempre les mandé el boceto. Empecé a aplicar color y les comenté que en cuanto me dieran la segunda parte se las enviaba. Hoy, me mandaron un correo diciendo que "nadie es indispensable y alguien más va a hacer la imagen". Y ese fue todo el problema.
Lo anterior son los hechos tal como pasaron. Ahora, personalmente me molesta, porque adicionalmente hay antecedentes. Hace mes y medio fui al D.F. para que me pagaran. Me dijeron que querían negociar la deuda para que me pagaran la mitad, me regresaran mis recibos y nos quitáramos de broncas. Y que no había forma que me depositaran como antes, porque cambió la administración y tenía que ir personalmente o mandar a alguien con una carta poder. Eso fue lo que detonó mi molestia. Me pareció injusto. Por eso tuve que ser más enérgico.
Me comentaron que decidieron actuar de esta forma porque les condicioné mis colaboraciones. Mi pregunta es, si a alguien le dejan de pagar diez meses por su trabajo, ¿qué se supone que se debe hacer?
Por último, hablé por teléfono porque era muy fácil resolver las cosas por correo electrónico. La actitud fue inflexible. Les dije que ya había adelantado esta colaboración, que lo más correcto era terminarla, publicarla y despedirme. La respuesta fue, con el tono de voz de quien aprovecha para sentirse superior a la primera oportunidad:
- Nooo. No.
- ¿Por qué?
- Porque nos condicionas al Cácaro y tenemos muchos problemas.
- ¿Qué problemas? ¡En cuatro años! ¿Qué problemas?
- Que nos condicionas el Cácaro y nadie es indispensable.

Conclusión: Amo publicar pero también necesito cobrar. Si por ello piensan que me considero indispensable, están equivocados. Soy consciente de que soy totalmente prescindible, pero eso no justifica que se subestime mi derecho a cobrar por un trabajo que me he esforzado por que sea al menos digno. . .
La inconclusa