Una catarsis cualquiera.

La noche anterior mi vacío espiritual tuvo un triste reposo cuando escuché la noticia de que el poeta Mario Benedetti había fallecido. Recostado en mi cama pensé: “mañana lo voy a dibujar”.

Definitivamente mi decisión estaba motivada por el deseo de rendirle un tributo post mortem al maestro, pero de pasada consideraba la posibilidad de publicar mi dibujo en el periódico Milenio, donde tengo el gozo de colaborar. Si mal no recuerdo eso fue en domingo.

El lunes tenía muchas actividades, de esas que no quieres hacer pero que tienes que hacer si no quieres sentirte holgazán. El caso es que ante lo prescindible de tales “responsabilidades” opté por hacerlas de lado y me dispuse a conseguir las fotos más adecuadas del poeta para dibujarlo.

Mientras dibujaba, pintaba y retocaba, me llamaron de casa de mis padres para que les hiciera favor de ir por mi hermana a la escuela y como éste es un trabajo donde no rondan patrones ni inspectores, pues accedí sin la menor inconformidad. Aproveché y comí con ellos.

Regresé a mi casa y continué con mi labor. Por fin, después de las interrupciones conseguí la imagen que me satisfacía. Como en mi centro de trabajo (a saber, mi casa) aún no tengo internet, me fui a la oficina de mi padre con mi archivo escaneado y retocado y procedí a enviar mi material a Milenio.

Eran ya las seis de la tarde, de antemano sabía que mi editor, Jairo Calixto Albarrán, ya había encargado la ilustración y mi envío era puro trámite de colaborador que pretende “estar en la jugada”. Le escribí en el cuerpo del mensaje que le mandaba la ilustración y que si la necesitaban bien, y si no, pues no había problema.

En ese mismo instante posteé la imagen.

Regresé a mi casa y me puse a preparar las clases del día siguiente (doy clases en una universidad) y a medio hacer los pendientes del día.

Me fui a la cama, tomé el libro estoy leyendo y después de unos cuarenta minutos sentí sueño y apagué la luz.

Entonces, me di cuenta que me había olvidado de mi vacío, de mi ansiedad, de la nostalgia. Pero al recordarlo el sueño casi se me quita. Le hice honores a mi duelo y pronto sin darme cuenta estaba dormido…

Al día siguiente, entré a la página de Milenio y vi que habían publicado una bonita caricatura de Román precisamente de Mario Benedetti. Me dio gusto por él. No sé si es porque es mi amigo o porque sé que compartimos las mismas dificultades para publicar nuestro trabajo, pero me alegró…

Hoy domingo 24 de mayo, me publicaron mi dibujo. Me sentí muy feliz. No lo esperaba. Disfruté especialmente esta publicación por lo que les he referido y porque lució grande y colorida. Una imagen periodísticamente privilegiada, pienso yo. Me encanta publicar mi trabajo.

De pronto, a las ocho de la noche, veo que ya no puedo compartirla con nadie que conozca directamente. La ansiedad crece, empiezo a extrañar la soledad entre los millones de defeños. Me doy cuenta que no puedo salir y tomar un micro que me lleve al centro para que me ponga a deambular en solitario. No me puedo distraer viendo gente metiéndome a algún lugar. Villahermosa es una especie de ciudad donde el servicio de transporte público es pésimo y sólo hay unas cuantas plazas para ver gente. Entonces vine a la oficina de mi padre, vi a mi hermano y me sentí un poco mejor. Decidí escribir esto y verdaderamente me he sentido mucho mejor. Sé que dormiré bien. Aunque el vacío y el recuerdo permanezcan.

5 comentarios:

akiresahotome dijo...

No te awites Pelón, igual se extraña la idea de volvernos a encontrar bajando en la estación Reforma del metrobus o por la calle de Donceles...

Te mando un abrazote y un besito.
Se te quiere mucho.

Hernández dijo...

Uy, mano. A mí me pasó lo mismo con un Benedetti que hice por puro gusto –o por pura tristeza, más bien–. Con la diferencia que yo no lo pude publicar en ningún lado.

Saludos.

ironiadelirium dijo...

Chale chavo. Veamos: Vivir en una ciudad tranquila como Villa Hermosa, tiene infinidad de comodidades que jamás encontraras en el D.F. y auqnue puede parecer la ciudad de méxico más cosmopolita, y al tanto de las novedades, pero hay que agradecer y no quejarse no?
Y de la soledad... hay que estar resuelto interiormente para disfrutarse a uno mismo y entonces poder compartir con alguien más.

Me da gusto tu publicación! Felicidades! y no te detengas tanto en esos pensamientos, mejor resuelve y continua. Pienso que pasado un rato, nos preguntamos por que dejamos pasar tiempo valioso con esas cosas cuando podriamos pasarla bomba y reir.

Un beso!!

WaLdo MaTus: dijo...

La queja, tengo muy claro que se ha debido más a circunstancias internas que externas. Se trata de mi espíritu y no tanto del entorno. Creeme que en ese aspecto tengo plena conciencia.
Ahora bien, valdría la pena que la gente conociera un poco más acerca de provincia, no sólo de Tabasco, porque en estos lugares se dan fenómenos muy lamentables de impunidad, corrupción y violencia. Sé que este lugar no es la excepción, pero creeme que por acá los niveles de violencia son superiores incluso a los del DF. ASí de radical. Ayer, enfrente de donde vivo, hubo una balacera entre narcos y policias y hasta una granada de fragmentación detonaron. Cuándo me iba a imaginar que iba a presenciar algo así en mi vida? Ahora bien, crees que ser consciente de todo esto es ser quejumbroso?
Prefiero ser crítico y detectar todo aquello que nos afecta para procurar mejorar.Pero infeliz creeme que no soy.

Anónimo dijo...

Mi queridisimo y fino Monero Samuray.

A final de cuentas siempre nos estamos encontrando en los periòdicos, cosa que me da muchisimo gusto.

Cuando vi mi caricatura de Benedetti me encanto, pero màs me encato la tuya porque saliò grade y a todo color, asi que valio la pena de tu parte esperar algunos dias màs para ser publicada, no es cierto?
Respecto a lo de Villa Hermosa, en lo que a mi respecta la veces que he ido me a gustado tanto, es solo que afortunadamente no me a tocado vivir lo que dices mi buen Waldini. lamento mucho eso mi Hermano.
Al Mèxico DF lo miran mal desde afuera, pero a mi me parce muy bien, sus calles caoticas, la gente loca, es un reto esta ciudad ( Tu eres de retos Waldini) asi que cuando vuelvas mi Hermano te llevare a echarnos unas chelitas a algùn Bar con mi Pandilla Rockabilly... como ves?

atte. El Romàn